[[ epub pdf ]] EL sonido de la murallaAuthor Rodrigo Urquiola Flores – Papercuts.co

El Sonido De La Muralla Narra, Desde La Voz Y Perspectiva De Una Ni A Vieja O Como M S Adelante Podr Ver El Lector Una Vieja Ni A, La Historia De Una Familia Que, Al Retornar De Un Viaje, Descubre Que Ha Perdido Su Casa A Manos De Unos Invasores DesconocidosNada Pueden Hacer Ellos Contra Estos Invasores Aparte De Esperar Esperar A Que Se Abra La Puerta Esperar A Que El Mundo En El Que Han Vivido Hasta Entonces Y Que, De Manera Aparentemente Inexplicable, Los Ha Olvidado Vuelva A Admitirlos En Su Seno Esperar Por Una Explicaci N Esperar Hasta Que El Sentido Del Tiempo En Que Se Han Acostumbrado A Vivir Vaya Diluy NdoseSi Bien Sta Es Una Novela Sobre La Espera, Es Tambi N Una Novela Sobre La Memoria, La Memoria Como Ente Independiente Al Due O De Los Recuerdos, La Memoria Como Un Espacio Donde Todo Puede Suceder, La Memoria Como Un Sue O Que Uno Puede Dirigir, La Memoria Como Un Lugar Al Que Se Nos Ha Prohibido El Acceso Por Alguna Raz N Que Podr A Parecernos InexplicableY Al Final S Lo Prevalece El Silencio


7 thoughts on “EL sonido de la muralla

  1. says:

    Se quiere retroceder, al hablar, al recordar, al volver a vivir dentro de la mente, a un tiempo lejano y aplastado por el peso de los a os, pero resulta que nada puede volver a ser como fue, el retorno perfecto es inexistente y la memoria es una trampa hecha de espejos que se reflejan entre s hasta llegar a un infinito siempre dudoso Considero que El sonido de la muralla es una novela compleja, no porque sea de dif cil lectura, sino m s bien por el nivel de profundidad e intensidad que entrega en cada cap tulo Es una novela muy especial que exige atenci n y otorga grandes recompensas al lector Las im genes, sensaciones y percepciones que emergen del recuerdo infantil de la protagonista, son narradas magistralmente y permiten adentrarnos en su mundo, acceder a esa memoria en la que se entremezclan casi de manera imperceptible lo real, lo alucinante y lo on rico.

    El jard n esta laguna horrible y hermosa a la vez era el terreno donde habr amos de caernos para nunca m s levantarnos, y por qu , simplemente porque ese es el orden de las cosas, todo tiene un inicio en el Ed n y, al mismo tiempo, a pesar de lo inextricable de ciertos rumbos, en el fondo, todo tiene un final en el mismo Ed n Todo lo que permanece fuera de los l mites del jard n simplemente no existe y es precisamente esta no existencia inevitable condici n del ser com n , tan terrenal, tan absurda y tan vana, a lo nico que dese bamos retornar.

    Los cuestionamientos constantes de la protagonista ante situaciones que escapan de su comprensi n o que tal vez, sin querer, comprende demasiado bien son tambi n parte integral de la novela.

    Llegu a esa puerta de color rojo que tanto me hab a gustado la primera vez que sal a pasear sola y descubr que hab a perdido su encanto, la vi, la palp y no sent nada especial Qu hab a pasado D nde estaba el problema en los objetos o en m Todo lo que descubrir a, entonces, terminar a perdiendo esa alegr a que sol a provocarme el simple hecho del descubrimiento Y qu pasar a cuando llegara a vieja y ya lo habr a visto todo y ya nada podr a sorprenderme porque nada ser a nuevo La alegr a, esa alegr a sencilla de estar ante un momento extraordinario, ser a apenas un recuerdo Existen realmente los momentos extraordinarios o es todo una fantas a arreglada por el secreto que se esconde dentro de uno mismo

    Las reflexiones o respuestas que parecen emerger de esa voz de vieja ni a son continuas y siempre trascendentales

    A n ahora lo creo La ignorancia te salvaguarda de los castigos de la verdad No hay verdad aut ntica que no esconda algo de dolor tras de s Si no duele, entonces, aquello que se cree puede que no sea verdad Nunca, hasta ahora, supe de alguna cosa a la que pudiera llam rsele verdad indolora Quiz s existe algo as Pero no Conmigo no Ya estoy demasiado vieja como para andar buscando fantas as infantiles

    Es fundamental tambi n la manera en que retrata la relaci n con sus padres y el progresivo deterioro que estos van sufriendo a medida que la desesperaci n se apodera de ellos

    Nada repiti Mam , desilusionada y cansada de esta misma desilusi n, como si no hubiera escuchado el resto de la respuesta de Pap , como si sus o dos, tras escuchar pronunciar esa palabra, nada, se hubieran quedado estancados en el tiempo y ahora fueran un terreno est ril para cualquier otra palabra nueva o que pretendiera desentenderse de esa misma nada tan envolvente que deseara germinar sobre ellos

    Hay m s elementos que gracias a esa prosa tan cuidada, dejan huella e impactan La laguna Los perros Holofernes El miedo La violencia La esperanza El tiempo.

    Hay tantas y tan diversas formas de buscar, me dec a yo, mientras acariciaba el lomo de mi querido Turril Imposible, que no nos alcanzar a el tiempo de una vida para comprender y poner en pr ctica todas esas b squedas Tiempo, tiempo, tiempo Buscar, buscar, buscar Tiempo, buscar, tiempobuscar, buscartiempo, buscar, tiempo y nada Y nada una y otra vez Nada hasta nunca y nada hasta siempre